¿CÓMO ENCONTRÉ MI VOCACIÓN?

¡Hola otra vez!

Hoy quería contarte que cada vez veo a más gente frustrada con su trabajo, quemada y triste, echando CV´s a diestro y siniestro y siguiendo las mismas pautas que les llevaron a donde se encuentran hoy en día. Personas que no saben que quieren hacer o dónde quieren trabajar y que sus trabajos no les hacen felices, ¿te suena?

Por eso quería hablaros de como encontré mi vocación, por si pudiera serviros de guía.

Encontrar nuestra vocación es un objetivo muy común en los procesos de coaching y cada caso es un mundo entero que se trabaja de forma personal e individual. Pero para aquellos que no estéis en un proceso de coaching para encontrar vuestro trabajo ideal, quería compartir algunos tips que me ayudaron a mí.

 

Empecemos por el principio

Cuando salí de la Universidad conseguí un trabajo donde yo creía que quería trabajar. Pero según iban pasando los meses, me sentía más frustrada e infeliz solo de pensar que me quedaban más de 40 años de vida trabajando. No me podía creer que el resto de mi vida fuera a ser así, así que podría decir que tuve una crisis existencial donde  todo lo que creía y quería no era en realidad lo que había elegido de forma consciente y meditada. Tomar la decisión de qué vas a hacer el resto de tu vida con 18 años me parece bastante surrealista. Pero como la vida sigue y somos dueños de nuestro destino, decidí actuar y empezar a tomar decisiones. Todos hemos escuchado alguna la vez la frase de <<Encuentra un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida>>. Pues si había gente que lo había conseguido, ¡yo no quería ser menos!

 

ESTOS FUERON LOS PASOS QUE ME LLEVARON A MI VOCACIÓN

  1. Rompe con tus creencias El primer paso que recomiendo es revisar y cambiar nuestras creencias si fuera necesario. Estamos tremendamente condicionados por nuestro entorno, así que nuestra forma de pensar y ver las cosas puede estar un poco viciada por las creencias que nos han transmitido (sobre qué es mejor y peor, qué puedes hacer, qué puedes estudiar, en qué sectores quieres trabajar, a qué puestos quieres aspirar…). Probablemente tu opinión sobre estas cosas no la hayas elegido libremente en un periodo de reflexión profunda 😉
    Yo estudié Derecho y Dirección y Administración de Empresas. Mis creencias eran que estudiar estas dos carreras me iba a proporcionar más salidas profesionales, que iba a poder ganar mucho dinero, que iba a poder optar a puestos más elevados, que trabajar en una empresa era lo mejor, que iba a tener éxito… y con todo esto, que iba a ser muy feliz. Y no fue así. Pero oye, qué casualidad que mi madre hubiera estudiado Derecho, y mi padre Dirección y Administración de Empresas ;). Poco mundo había en mi vida más allá de eso.
    Así que necesito que en este período dejes la mente en blanco y te olvides de tu familia, amigos, pareja y entorno en general. Que te olvides de lo que haces ahora y de lo que has estudiado. Intenta pensar como si no existiera ningún condicionante. Estás tú con el mundo.
  2. ¿Qué es lo que realmente te hubiera gustado estudiar? Mucha gente tiene una espinita clavada sobre lo que realmente le hubiera gustado estudiar. Donde su yo adolescente o el yo actual fantasea pero no se permite planteárselo de verdad. Es curioso, pero las profesiones que más comparten mis clientes tienen que ver con historia del arte, interpretación, bellas artes, filosofía, historia… supongo que si dices con 18 años que quieres ser ingeniero nadie se va a oponer o mirar raro.
    En mi caso era la psicología. Me parecía interesantísimo y divertido. Pero ni siquiera me lo llegué a plantear porque las creencias que tenía instauradas con respecto a esta profesión eran: <<Te vas a morir de hambre>>, <<Los psicólogos no sirven para nada>>, <<Los que estudian psicología lo hacen para arreglarse ellos>>, <<los psicólogos están locos>>…
    Probablemente, alguien de mi entorno tuvo una muy mala experiencia con un psicólogo y ya todos son terribles. Pero no podemos olvidar que en todos los sectores hay buenos y malos profesionales, como hay buenos y malos médicos, profesores, policías, comerciales, financieros, etc, y no podemos dejarnos guiar por una o varias experiencias.
    Por suerte, después de acabar mis estudios entré en contacto con el coaching y era exactamente lo que estaba buscando. Coaching no es psicología pero está basado en ella. Así que estuve compaginando mi último trabajo con mi formación como Coach, hasta que terminé y me puse full time con ello. Actualmente, también estudio psicología.
  3. ¿Qué profesiones envidias? Si no tuviste una espinita clavada en cuanto a formación, si miras a tu alrededor, ¿qué tipo de trabajador envidias? ¿A qué profesionales miras con la ilusión y admiración de un niño?
    En su día, cuando todavía estaba en proceso de encontrarme y de ruptura de creencias, hice una lista con las 5 profesiones que me parecían lo más y por qué me lo parecían. Mi lista fue: Psicólogo/coach, profesor, escritor, deportista y músico.
    Si vas a hacer la lista, recuerda hacerlo con la mente en blanco y sin pensar en tus condicionantes, si tu lista es ser futbolista, estrella del rock o astronauta, será igual de válida.
    También me ayudo a librarme de mis condicionantes pensar: <<Si mañana gano 100 millones de euros, ¿qué trabajo me gustaría hacer?>>.
  4. ¿Sobre qué lees o investigas?Para mí esto fue bastante determinante.  Si tener ni idea de psicología o coaching, seguía blogs sobre el tema y siempre estaba buscando en internet cosas relacionadas con la mente. Me generaba muchísima curiosidad cómo funcionaba, cómo nos influía, cómo se comportaban las personas, como reaccionaban… siempre estaba analizando todo lo que tuviera que ver con nuestra mente y nuestro entorno y me generaba especial curiosidad. Asimismo, recuerdo cuando tenía 7 u 8 años, ir en el coche con mis padres y quedarme mirándolos pensando como los adultos podían vivir tan tranquilos con tantas incognitas (en ese momento entré en la crisis de quiénes somos y de dónde venimos y no obtuve muchas respuestas), así que supongo que también tuve una curiosidad especial por encontrar respuestas y soluciones. Conectar con nuestra infancia también puede ayudarnos; a qué jugábamos, qué queríamos ser, que admirábamos, qué pensábamos…
  5. ¿En qué destacas? Personalmente creo que este punto es importante. Necesitamos conectar con lo que se nos da bien, con esa habilidad especial que tenemos. Sea cual sea. Si no lo tienes claro, puedes preguntar a la gente que más nos conoce que creen que se nos da bien o en qué destacamos, o quizás observar para qué la gente acude a nosotros. Sin olvidar, por supuesto, que aquello en lo que destaquemos nos guste, ya que puedes ser un as en la cocina pero si te aburre soberanamente, no creo que sea tu vocación.
    Yo no fui muy consciente hasta el último momento cuando un día, mi pareja me dijo que pasaba  demasiado tiempo escuchando los problemas de los demás e intentando ayudarles, y que debería cobrar por ello (entre risas). Y, unos meses más tarde, me encontré una carta que una amiga mía me había escrito cuando teníamos 15 años donde me agradecía que siempre estaba ahí para escuchar y ayudar a los demás. En ese momento me di cuenta que, efectivamente, las personas de mi entorno solían acudir a mí cuando algo les preocupaba  y que, como pensaba Beli, empleaba más tiempo “de lo normal”.
  6. Aporta Esto sería la guinda del pastel. Dicen que todos tenemos una misión en la vida y que no estamos aquí por casualidad y, sinceramente, yo también lo creo. Normalmente, esta misión está enfocada en aportar a los demás, en generar algún valor. Quizás esto esté más vinculado a la necesidad de sentirnos realizados que a encontrar una vocación, pero para mí sentirme realizada era un requisito indispensable y quería compartirlo por si lo fuera para ti también. Con aportar a los demás o generar valor no quiero decir que tengas que ser médico, profesor, policía, bombero o psicólogo. Puedes ser un as tejiendo calcetines y por cada par vendido destinas 1€ a una causa benéfica que te interese, o puedes trabajar en una empresa de cereales e incitar a crear un nuevo producto que mejore la salud de las personas. No es tanto cambiar el mundo o la vida de las personas, sino aportar tu granito de arena. Así que si eres una persona que necesita sentirse realizada, encuentra la manera de que tu pasión aporte algo.

 

Espero que te haya ayudado, cualquier duda ¡puedes escribirme en los comentarios!

 

¡Hasta la próxima!

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