¿Podemos cambiar?

 

¿Las personas cambian?

Es una pregunta que me he hecho a lo largo de la vida muchas veces. Si las personas pueden cambiar.  He tenido etapas en las que he creído firmemente que sí, y otras en las que hubiese puesto la mano en el fuego por lo contrario. No fue hasta que me formé como Coach cuando empecé a despejar mis dudas.

Realmente pocas veces me había parado a pensar en esto desde mis posibilidades. Cuando pensaba si las personas podían cambiar siempre pensaba en otras personas,  en la pareja que tenía o había tenido, en los amigos que te decepcionan o hacen cosas que juzgas como “malas”, en algún familiar más molesto… Y ¿Qué pasa conmigo? ¿Puedo cambiar si quiero? ¿Creo en mis posibilidades de cambio y no en las de los demás? ¿O ni siquiera creo que yo misma pueda cambiar? ¿Me voy a quedar estancada <<siendo así>> toda mi vida?.

¿Entonces?

Claro que podemos cambiar, mucho, muchísimo. Hay una frase que me encanta de Publio Terencio que dice <<Soy un hombre, nada humano me es ajeno>>. Es decir, todos tenemos todas las características del ser humano dentro, pero a lo largo de nuestra vida hemos decidido cuales nos iban a definir influenciados por nuestra cultura, nuestra sociedad, nuestra educación, nuestra familia… Desde muy pequeñitos nos dicen lo que está bien y lo que está mal (ej: ser egoísta es malo), y ni siquiera nos lo cuestionamos. Por un lado porque, por lo general, son nuestros padres quienes nos transmiten sus creencias, principios y valores y no nos los cuestionamos, y por otro porque no tenemos los recursos y capacidades necesarias para hacerlo. Vamos forjando nuestra personalidad, formar de ser y de actuar según vamos creciendo. Nosotros hemos elegido como queremos ser, de formar consciente e inconsciente.

Nadie es siempre así, no existe tal perfección

Nadie es siempre de la misma manera. El que “es tímido”, probablemente no sea tímido con sus padres, o con sus hermanos, o con sus hijos, o con su pareja. Entonces no es una persona tímida, está siendo tímida en determinadas circunstancias. Las personas no somos de determinada manera, las personas estamos siendo de determinada manera.

¿Cuándo?

Las personas cambiamos o cambian cuando sienten la necesidad de hacerlo, y sobre todo cuando realmente quieren hacerlo. Nadie va a cambiar por nosotros, porque nosotros se lo pidamos, porque nosotros lo necesitemos. Cuando alguien se propone cambiar por otra persona normalmente no sale demasiado bien, porque no ha conectado con esa necesidad de cambio, ha conectado con la necesidad de no perderte, de complacerte, de obedecer, etc.

Cambiaremos por nosotros mismos, cuando haya algo que queramos mejorar para seguir creciendo como persona, para alcanzar nuestro máximo potencial, nuestro máximo ser. Cambiaremos cuando identifiquemos algo que nos incomoda, que nos limita, con lo que no nos sentimos a gusto.

¿Cómo?

No te voy a engañar, fácil no es. Cuando nos hemos acostumbrado a estar siendo de determinada manera, nuestro cerebro está en automático, ni siquiera somos conscientes, nos sale solo, por eso solemos creer que <<somos así>>.  Salir de la zona de confort del cerebro es una lucha que va exigir mucha consciencia y esfuerzo. Probablemente tengamos que romper con muchas creencias y superar muchos límites que hemos ido incorporando. Pero sí se puede, y el cambio es precioso. Un coach o un psicólogo podrá acompañarte en el camino si no puedes solo. Pero no te dejes, puedes ser como quieras ser.

Y a ti, ¿Qué te gustaría mejorar? 😉

Escribe un comentario