¿Por qué está de moda el Mindfulness?

¿Qué es el Mindfulness?

Mindfulness significa atención o consciencia plena. Es decir, poner toda tu atención y consciencia en el ahora, en lo que haces en cada preciso momento, sin perder la concentración con pensamientos que nada tienen que ver con lo que haces. Poner los 5 sentidos en lo único que existe y es real en ese momento, el presente. William James, filósofo norteamericano y fundador de la psicología funcional,  afirmaba que el desarrollo de la atención sería la educación por excelencia.

Si nos paramos a pensar, la mayoría de nuestros pensamientos son sobre cosas que ya han ocurrido (pasado) o no han sucedido todavía (futuro), y vienen a cualquier hora del día en cualquier lugar. El mindfulness nos invita a concentrarnos en lo que hacemos en cada momento, ya estemos cocinando, leyendo, corriendo, trabajando o paseando al perro. Nos invita a observar lo que ocurre en cada momento intentando no juzgar, y si aparecen los juicios, dejamos que pasen sin detenernos en ellos.

Hoy en día podría considerarse una filosofía de vida que va de la mano con la meditación. La meditación tiene la misma finalidad de consciencia plena, podríamos decir que es lo mismo, siendo la meditación practicada, normalmente, de forma estática para relajarse y conectar con el presente, crear consciencia y poner todo tu foco en ese momento. Se suele meditar sentado, buscando siempre una zona tranquila libre de distracciones. Podemos meditar poniendo la mente “en blanco”, o poniendo nuestra atención en algo concreto (un pensamiento, un sentimiento, un objeto…).  Es prácticamente imposible poner la mente en blanco (a menos que seas un monje tibetano ;)) y tener este concepto de la meditación nos puede frustrar bastante. Se recomienda, por ejemplo, seguir nuestra respiración o hacernos escáneres corporales. Y cuando vengan pensamientos externos (que vendrán) lo importante es que seas consciente de que esos pensamientos están llegando y los puedas eliminar en tu momento de meditación.

Podríamos decir que el mindfulness es meditar con todo aquello que haces, en tu día a día, en tus tareas y responsabilidades.

 

¿Por qué está tan de moda?

Porque la ciencia se ha acercado a la meditación y  mindfulness y se han demostrado innumerables beneficios.

Os dejo una lista de 10 beneficios demostrados científicamente compartidos por Olaya Acebal en su blog Mente en Calma, experta en mindfulness:

  1. Reduce el estrés y la ansiedad ya que se produce un aumento en la activación de la zona izquierda del córtex.
  2. Aumenta la sensación general de bienestar reduciendo el tamaño y la actividad de la amígdala.
  3. Aumenta la concentración, la atención y la capacidad para trabajar bajo presión, ya que aumenta el grosor en zonas del cerebro relacionadas con la atención, la memoria de trabajo, la toma de decisiones y la resolución de problemas.
  4. Incrementa la velocidad a la que nuestro cerebro procesa la información. Los cerebros de meditadores experimentados muestran un mayor número de circunvoluciones en el córtex que los cerebros de no meditadores, es decir, en los pliegues del cerebro que dan su apariencia característica.
  5. Puede mejorar el sistema inmunológico. Los meditadores muestran niveles de anticuerpos significativamente mayores.
  6. Aumenta tu estabilidad emocional. Aumenta el volumen de las áreas cerebrales relacionadas con las emociones (el hipocampo, la corteza órbito-frontal, el tálamo y el giro temporal inferior).
  7. Te ayuda a ser más creativo ya que reduce la rigidez mental y aumenta la creatividad reduciendo la tendencia a recurrir a patrones de pensamiento habituales y promoviendo el pensamiento divergente.
  8. Ralentiza el envejecimiento celular, ya que aumentan la actividad de la telomerasa, una enzima que es capaz de reconstruir y alargar los telómeros, responsables del envejecimiento celular.
  9. Mejora la tolerancia al dolor, demostrado en pacientes que sufren fibromialgia o dolor crónico.
  10. Ayuda a retrasar el deterioro cognitivo propio de la edad, ya que los cerebros de los meditadores se encogen menos con la edad, y las conexiones neuronales se mantienen más fuertes por más tiempo.

Asimismo, cada vez más empresas están incorporando prácticas de meditación y mindfulness entre sus empleados para ser más eficientes, reducir el estrés y la ansiedad, para la autorregulación emocional, incremento de la empatía y flexibilidad, aumento de la creatividad, mejora del liderazgo, etc.

Empresas como Google, Yahoo, Apple, Nike o McKinsey llevan años incorporando programas y formación en meditación y mindfulness entre sus empleados.

 

Experiencia personal

Personalmente, me empecé a interesar por la meditación y el mindfulness hace un par de años y ¡ha sido todo un descubrimiento! Como todo nuevo hábito, requiere una constancia y una disciplina importante, que no he aplicado todo lo que me gustaría, pero poco a poco 😉

Con respecto a la meditación, con 5 minutos al día de forma constante sería suficiente para experimentar sus beneficios. Yo prefiero por las mañanas, para empezar el día tranquila, con las pilas cargadas y de mucho mejor humor. ¡Y son solo 5 minutos de 1.440 que tiene el día!

Por otro lado, este año me propuse aplicar mindfulness en todo lo que pudiera; mientras paseaba por las mañanas, mientras trabajaba (fuera teléfono, redes sociales y pensamientos o ideas que nada tenían que ver con lo que estaba haciendo…), mientras me relacionaba con otras personas (escucha plena), etc. No te voy a engañar, ¡es complicadísimo! y querer aplicarlo en todo ha sido imposible, así que me marque metas más pequeñas. He seleccionado dos momentos del día donde me gustaría tener atención plena, haciendo 15 minutos de yoga por las mañanas, y mientras como (suelo comer sola). Aplicar el mindufulness mientras comes está pegando fuerte últimamente y se llama mindful eating. Consiste en concentrarte en lo que estas comiendo, oliéndolo, tocándolo, observándolo, oyéndolo y saboreándolo. Haré otro post más específico explicando las claves más importantes. Es una pasada, el cuerpo nos habla y me ha ayudado a descubrir que me sienta mejor y que me sienta peor, cuando se sacia realmente mi estómago (comes menos cantidades) o a disfrutar mucho más la comida y ese momento. ¡Os lo recomiendo!

Y tú, ¿en qué aplicas mindfulness? 🙂

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